Alfonso Marin

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¿Cuál es tu comida favorita? Soy feliz con una buena hogaza de pan y un gran aceite de oliva virgen extra.

¿Y la que más detestas? Cualquier recomendación de carácter “dietético-milagroso”. Suelo mirar para otro lado.

Si pudieras elegir, ¿Qué comerías ahora mismo? Probar en el fuego lo que ahora se está cocinando en casa.

¿Recuerdas cuál fue el primer restaurante que visitaste? Restaurante Casa Pedro en Málaga con mi abuelo Rafael. No he vuelto a probar aquella sopa Viña AB, aquel rape a la serrana, aquellos postres

¿Y ese al que volverías sin dudarlo? El DOM de Alex Atala.

Ahora, un restaurante que no recomendarías ni a tu peor enemigo. No hablo ni escribo mal de restaurante alguno. Ignorarlo y no volver a visitarlo ya es suficiente

Un sitio por conocer. La costa Almafitana en profundidad

Tu bebida favoritaChampagne.

Tu primera copa fue de ..Un trago de una vieja botella de Sandeman que llevaba años por la casa de mis padres. No me gustó nada y ahora la persigo.

¿Y la última? Un “dedo” de Ron Cubay extra añejo en vaso bajo en buena compañía.

El plato que mejor te sale. Aun con mis limitaciones, quizás un Boeuf Bourguignon.

Una película / espectáculo / libro que te dé hambre. Los programas de las recetas de Julie Andrieu.

Una película / espectáculo / libro que te revuelva el estómago. Sinceramente, nunca encontré la necesidad de ver o leer cosas que revuelvan una parte tan sensible.

Un aroma de la infancia. Un consomé cocinando durante largas horas.

¿Qué pedirías en tu última cena? Una tabla de quesos y Jerez amontillado.

¿Qué tres cosas no faltan nunca en tu nevera? Algún queso de capricho, cervezas normalmente sin alcohol y una botella de champagne, nunca se sabe cuando hay que celebrar…

¿Qué plato no soportabas de pequeño y ahora te encanta? Más que plato, ingrediente, el cilantro en su justa medida en determinados platos que lo merezca.

¿Qué le falta a la gastronomía sevillana para despegar? Creo que está a un alto nivel internacional y así es apreciada. Por su singularidad en el concepto tan arraigado y único de la cultura de la tapa, por sus productos, por la selección de los sólidos y líquidos satélites de Huelva , Cádiz, etc. y, lo más importante, por compartir esta cultura con propios y foráneos.

La asignatura pendiente del turismo en Sevilla. Más visitantes. Nadie debería perderse la oportunidad de conocer al menos una vez en la vida esta maravillosa ciudad.

¿…y de la gastronomía sevillana? Con la gastronomía ocurre lo mismo que con el concepto de la ciudad que tienen los sevillanos. Decía Gala: “Lo malo no es que los sevillanos piensen que tienen la ciudad más bonita del mundo… Lo peor es que pueden que tengan hasta razón”

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